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    Reencuentro con Carrot

    Llequé a la Casa Tomada cerca de las 10 de la mañana y mis ojos se cayeron en Jorge Cano, el cantante y bajista de Carrot, tomando una Regia y fumando un cigarro. Carrot había desaparecido de la escena musical en El Salvador por un tiempo y muchos los extrañábamos. Después un descancito, la banda ha vuelto con más fuerza. En esta entrevista conoceremos un pedacito de la historia de Carrot, cómo va su música ahora y qué planes tienen para el futuro.

    ***

    Explícame un poquito de Carrot – su historia, cómo se formó, sus influencias, y el tipo de música que tocan.

    Carrot empezó como proyecto mío y era acústico, siendo influenciado por artistas como David Bowie, Marc Bolan, y los del Britwave de 2013, como alt-j. Alt-j es básicamente mi ejemplo a seguir. Quisiera ser alt-j, haciendo música tan diferente, tan tribal, grande. Después del nacimiento empecé utilizar programas digitales, como Ableton, añadiendo el teclado, las baterías, y el bajo. Luego, mi mejor amigo, Luis Lichi, quien es el otro guitarrista participó en el proyecto conmigo y hicimos un dúo, casi de folk. Después,  conseguimos un baterista y empezamos a ser más constantes con nuestros toques ganando bastante dinero para pagar a cada miembro por toque.

    Tiempo después, conocimos otro guitarrista y decidimos tenerlo en la banda. Gracias a él,  notamos una característica en los músicos del país: que hay pocos bajistas. Así que, decidí aprender el bajo y dejar la banda con dos guitarristas, un bajista, y un baterista, acompañado con la producción hecho en Ableton. En esta forma, ya podemos ver la tapa de Carrot que conocemos hoy.

    ¿Por qué el nombre “Carrot”?

    Bueno pues… el nombre nació en el colegio cuando estábamos haciendo folk, ‘Jack Johnson’ style, y alguien me mencionó, “¿Y por qué no ponen el nombre Mr. Carrot?”, pues, nada que ver, pero me pusó a pensar y quité el ‘Mr.’ salió el nombre Carrot y ya… es como the Beatles, una palabra tan mundana pero funciona súper bien!

    ¿Ahora me puedes describir el Carrot actual? ¿Qué están haciendo ahora?

    Empezamos con canciones en inglés, pero de repente la gente nos empezó a preguntar, “Hey, cuándo van a empezar cantar en español?”

    Yo siento que es más fácil, o menos vulnerable cantar en inglés que en español. Casi me estaba protegiendo, porque las canciones que escribo vienen de mis experiencias, de adentro. Y, es una pena por dentro compartir esas experiencias en una manera tan vulnerable a través del español. Pero superé este miedo de exponerme tanto a nuestro público, y de ahí salió nuestra primera canción en español, «Liviano,» y terminó siendo la canción con la que nos conocen y eso fue súper curioso… pero funcionó.

    Así que seguimos en este sentido y ya tenemos ocho canciones casi listas para lanzar en agosto para un nuevo disco.

    Carrot desapareció por un ratito, ¿qué pasó en ese tiempo?

    Mira, cuando Carrot sacó Liviano, empezó el movimiento, estaba el bolo de nieve… hasta fuimos a Honduras, todo salió bien. Pero en este tiempo empezó mi vida laboral seria y mi trabajo requería mi cien por ciento y también requería Carrot mi cien por ciento. Lastimosamente elegí lo de mi trabajo. Solo teníamos un toque en julio del otro año en Morry’s Rooftop, y uno, nada más, en febrero de este año en Salamanca, y otra vez paramos. Y ya tenemos muchas fechas para los meses que vienen.

    Tuve la oportunidad de participar en un jam con los miembros de Carrot y me di cuenta que estaban tocando en una tonalidad diferente del normal… en Eb, que es una tonalidad super agradable para un saxofonista. Me dio curiosidad y pregunté, ¿Por qué les gusta tocar en Mi bemol?

    Bueno, estábamos tocando en Mi bemol, because it sounds bigger man! Solo así, se suena mucho más grande. Además, estamos tratando de componer canciones que quedan en el rango que conviene mejor con mi voz, y casi todas las canciones funcionan bien en Mi bemol, en E flat, y a veces movido un medio tono arriba, a E.

    ¿Y hay algún dato curioso que nos puedas compartir de la banda?

    Algo curioso es que yo soy surdo y Lichi también, que no es normal. Algo más, en el colegio hicimos una canción solo molestando a un compañero y su apodo, hicimos muchas canciones así, pero las agarramos en súper buena onda, como una banda joven encontrando una manera de componer más canciones.

    ¿Cuándo están componiendo, qué es más importante para ustedes?

    Siempre nos importa la estructura, porque las canciones buenas te llevan por calles y avenidas, te agarran a la carretera y te tiran a la derecha sin avisarte. Esas canciones tiran cosas que funcionan aunque no las esperabas.

    Hace poco estábamos fluyendo Kurt Vonnegut, quien formó básicamente los órdenes de cómo contar una historia y me gustó aplicar esto a una canción. También me gusta que la letra evoluciona como evoluciona la música.

    Lo que toca también es el silencio, el silencio es súper importante para mi  – hay que tomar el tiempo para callarse también.

    ¿Estudiaste teoría musical o cómo aprendiste escribir y componer la música?

    Sí, pero de una forma callejera, digamos… aprendí de un guitarrista, un maestro o señor que ya tenía sus años, quien tocaba en una banda de Pink Floyd y Led Zeppelin. Me puso a aprender las canciones y seguirle a su banda mientras tocaban y así aprendí.

    Lo que me gusta más, que me encanta más, es la producción. Yo hago la producción para la banda y puedo meterme cancha en lo que hago en la producción, nombrarme como productor, para lograr un estándar.

    Y para terminar, ¿cómo te sientes en la escena musical de El Salvador?

    Pues estamos en una transición ahorita, en medio de una revolución, y en diez años adivino que va a estar totalmente diferente. Espero que Carrot este presente en ese tiempo. Es que todos queremos ser los mejores, pero lograrlo es otra cuestión.

    ***

    Al terminar, seguí conversando con él sobre temas existenciales, referidos a la música y qué significa, realmente,  ser músico en El Salvador y en general. Cano tiene un sueño (entre muchos) de ganar más empatía con la cultura salvadoreña a través la música y las artes.

    Su proyecto de Carrot definitivamente es una de las formas que está utilizando para hacer realidad su sueño. La banda es una parte muy importante en la escena musical de El Salvador y están aportando mucho para explotar esta escena, mostrándola al mundo, fuera de las fronteras de El Salvador.

    Pueden disfrutar Carrot próximamente el 6 del julio abriendo para Porter en CIFCO. También pueden saber todo sobre Carrot en sus redes sociales, como @carrot_sv en Instagram, @CarrotBand en Facebook, y @CarrotMusicSv en Twitter.

     

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